"Que nunca te falte un proyecto que realizar, algo que aprender, un lugar a dónde ir... y alguien a quién amar".
viernes, 27 de diciembre de 2013
AMAR EN SILENCIO
Amar en silencio, ¿es eso amor?
No poder gritarlo al viento, haberlo de callar.
Él confuso, le pidió una definición.
Ella, complaciente, se la dispuso a dar.
Pero aunque se trate de uno solo de los dos,
Aunque todo lo sentido sea unidireccional,
¿Acaso no se inunda de armonía el corazón?
¿Y se sienten mariposas, no es verdad?
En ese amar en el que no hay razón,
En el querer en el que el todo es desigual,
Se concentra tal cantidad de pasión,
Que, en ocasiones, compensa la gran crueldad.
Provoca innumerables brotes de imaginación,
Proporciona muchos instantes de felicidad,En la mente, como un único rincón,
Todo es posible, todo se vuelve real.
No le tienes, no te tiene, eso no.
Pero no siempre en la ignorancia hay crueldad.A veces te ayuda a vivir, a ser una persona mejor,
Mucho más que transmitir aunque no se haga realidad.
Vives sueños, utopías, con ilusión.
Te sumerges en un mundo paranormal.Es tan bello y te inunda de tal dulzor,
Que hay veces en que huyes de que se haga real.
Amar en silencio, no es buena solución
Y ya se sabe que no es la manera ideal,¿Pero debemos escapar del amor de Platón?
¿Debemos cerrarnos a esa manera de amar?
No propongo el silencio como única opción,
Ni un amor en la clandestinidad.Sino que enaltezco la valentía y el valor,
De, en completo silencio, ser capaz de amar.
lunes, 23 de diciembre de 2013
miércoles, 13 de noviembre de 2013
SHHHHHHHH......
Diario de a bordo, año 3.264
“Sigo vagando sin rumbo fijo, aunque me niego
rotundamente a abandonar las inmediaciones de nuestro Sistema Solar. Algo de
mí, de mis seres queridos, de mi mundo, aún sobrevive en el negror del espacio.
Quizás no debería estar aquí, solo, en esta inmensa nave, que me recuerda que
únicamente quedo yo, solitario superviviente de nuestro propio suicidio. El
resto de la humanidad se deshizo, se desvaneció, simplemente desapareció del
universo, dejándome aquí, a merced de la soledad, la añoranza y el desconsuelo
de saber que nunca volveré a hablar con persona alguna. Nadie me espera, nadie
me llora, nadie me ama.
Mis días se consumen, en absoluta soledad. Ya no
tengo fuerzas para seguir soportándolo. El vacío que esta situación me provoca,
me carcome lentamente y, al mismo tiempo, me da fuerzas suficientes para darle
fin.
Aún sin esperanza, cada minuto sigo en contacto
con el planeta, pero sólo me devuelve un “sssshhhhh” continuo e inacabable. Ese
pitido sordo que se incrusta en mi cerebro y que me empuja aún más a poner
punto y final a este camino hacia la nada. El perpetuo devenir de mi persona
sobre la línea del tiempo finalizará en breve.
Y sigo oyendo ese “ssshhhhh”, vacío, monótono,
incisivo.
Con sólo pulsar un botón, el oxígeno del
compartimento del puesto de mando se extinguirá, y en pocos minutos se acabará
todo.
Con sólo pulsar un botón, el paso por el universo
de la vida humana se desvanecerá, dejando nula huella y un recuerdo inexistente
para criatura alguna.
Ahora nada me ata aquí, mi vida condenada a la
supervivencia en una nave espacial, sin futuro alguno, ya no tiene sentido.
Con este sentimiento de absoluta soledad, dejo el
legado de un diario, un escrito que nadie leerá, que vagará por el espacio, en
busca de nadie y que nadie ni siquiera interpretará.
Hace unos minutos que he oprimido ese botón y ya
empiezo a sentir la falta de oxígeno en mis pulmones. Sólo espero que sea
rápido e indoloro.
Me cuesta
respirar, y apenas puedo escribir las últimas letras. No hay más que decir. Me
echaré a esperar el fin de una era, de una cultura, de la humanidad, mientras
mis últimas bocanadas de vida dejan paso ya a ese único ssshhhhhhhh.”
Silencio. Todo vestigio
de vida humana sobre la faz de la Tierra, en todo el universo, deja de existir.
Más silencio.
El único sonido que rompe
el vacío es el constante pitido de la computadora y todos los demás mecanismos
de funcionamiento de la nave. Y ya, como parte integral del transbordador,
todavía se percibe el solitario contacto con el devastado planeta.
Sssshhhhhhhh
Ssssshhhhhhh
“Ssshhhhhhhhh……¿Alguien me oye? …..sssshhhhhhhhh.
…….Llamando desde la Tierra………..ssshhhhhhhhhh………Por
fin contactamos con alguien…………….. sssssshhhhhhh”.
MAKE A MEMORY
Suena tenue la batería, inicio de lo que se deja acontecer. Lentamente dejo lo que estaba haciendo, me abandono a la intensidad de los acordes que, en seguida, vienen acompañados de una voz masculina, viril, tierna y profunda. El gran éxito de la banda estadounidense provoca que todos los sentidos tomen forma, que un gran vacío crezca en mi interior, que la añoranza retorne a mi alma.
Mi corazón disminuye de tamaño y sorprendentemente, siento este acontecimiento, lo percibo como si la vista me permitiera observarlo. La gran ausencia, en contrapartida, ocupa el hueco desalojado.
…IF
YOU DON´T KNOW IF YOU SHOULD STAY
IF YOU DON´T SAY WHAT´S ON YOUR MIND
BABY JUST BREATHE
THERE´S NO WHERE ELSE TONIGHT WE SHOULD BE
YOU WANT TO MAKE A MEMORY…
IF YOU DON´T SAY WHAT´S ON YOUR MIND
BABY JUST BREATHE
THERE´S NO WHERE ELSE TONIGHT WE SHOULD BE
YOU WANT TO MAKE A MEMORY…
Mi respiración se vuelve entrecortada. Existe una opresión en mi pecho que provoca la primera lágrima. Me pregunto qué es lo que debe tener esa canción. Quisiera saber qué es lo que produce en mi interior que hace que me olvide de todo lo que me rodea, de todo lo que existe, del mundo en toda su extensión. Hace que todo gire en torno a lo mismo. Pretende centrar toda mi atención en un único motivo.
…IF
YOU DON´T KNOW I´LL UNDERSTAND
IF YOU STAY, HEY, I´VE GOT A PLAN
YOU WANT TO MAKE A MEMORY
YOU WANT TO STEAL A PIECE OF TIME
YOU CAN SING A MELODY TO ME
AND I CAN WRITE A COUPLE LINES
YOU WANT TO MAKE A MEMORY…
IF YOU STAY, HEY, I´VE GOT A PLAN
YOU WANT TO MAKE A MEMORY
YOU WANT TO STEAL A PIECE OF TIME
YOU CAN SING A MELODY TO ME
AND I CAN WRITE A COUPLE LINES
YOU WANT TO MAKE A MEMORY…
Continúo oyendo a Jon entonando los últimos versos de la canción, y el recuerdo me inunda, me sobrepasa, brota de mí, emerge sin remedio, como un volcán. El sentimiento es muy intenso, y la segunda lágrima se deja asomar.
Eres tú. Esa canción eres tú.
martes, 15 de octubre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
VI LLOVER
Esa tonadilla de la conocida canción de hace unas décadas, le había llamado
la atención siempre. Se imaginaba los sentimientos de esa situación, duros,
afilados, impotentes. Aunque jamás pudo pensar que esos mismos
pensamientos serían de su propiedad
algún día. Y, aún, reticente a creerlo, ese día, oscuro y gris, había llegado.
Llovía, allí afuera. Pero al mismo tiempo llovía dentro también. Lo que
sentía en esos momentos, después de largos días de silencios y de callados
gritos contenidos, comenzaba a desbordar por todos y cada uno de los poros de su piel. Su aguante,
sereno y fuerte, en un principio, su muralla, su coraza, aquella que la
mantenía a salvo de todo, se rompía, en cuestión de segundos. Se sorprendió
mirándola, hecha añicos en el suelo de la habitación, mojándose sin líquido
alguno, por el reflejo de las gotas de lluvia en el cristal de la ventana.
Se convirtió en vulnerabilidad pura, en deseo imperioso, tantas horas le
había echado de menos y se acumulaban en un único instante, ese mismo instante.
Lo que su cuerpo le anhelaba era el contacto, ya no un simple recuerdo, ya no
unas palabras al oído. Necesitaba su piel, su tacto, su olor, sus labios.
Presa de la desesperación, dejó de mirar por la ventana, volvió la cabeza,
hacia el interior de la habitación. Allí estaba la cama. Lugar donde tantas
veces habían pasado largas horas. Muda cómplice de tantos sentimientos, deseos,
placeres y pasiones. Ahora, vacía, inerte, sola. Le suplicaba un instante más,
un momento más, un episodio más.
Como movida por un resorte invisible, se dirigió hacia ella. Y, lentamente,
como si su vida dependiera de ello, se sentó, despacio, en cámara lenta, como
sintiendo cada uno de sus movimientos.
Se recostó, también muy despacio. El techo, en la penumbra, reflejaba
sombras dantescas de la lluvia en la ventana.
Progresivamente se abandonó a la imaginación. Dejó de estar sola en la
cama. Allí estaba él, por última vez. Con su torso desnudo, la observaba mientras
con sus manos recorría todo el contorno de su cuerpo, lenta y
parsimoniosamente, apenas rozando su piel con la yema de los dedos,
deteniéndose en algunos tramos, describiendo círculos concéntricos, para luego,
tras unos instantes, reanudar su trayectoria hacia el otro extremo.
Su respiración empezó a entrecortarse. Evidentemente, el contacto con su
mano no pasaba inadvertido, y la inquietud provocó el placer, y luego el deseo.
Los preliminares dieron paso a temas profundos y se sorprendió desnuda, encima
de las sábanas, junto a él, desnudo su cuerpo también, abrazados hasta lo
imposible, unidos en extremo, sintiéndose palmo a palmo, centímetro a
centímetro, sin dejar un hueco entre piel y piel. Sentía su calor, su
respiración, su excitación, su sentir. Sus manos, envolviendo su cuerpo le
proporcionaban la seguridad y el calor necesario para experimentar una paz
inmensa. Paz que contrastaba en desmedida con la exaltación de todos los
sentidos, con la entrega sin límite, sin medida, sin final.
Permaneció en ese estado durante largo rato, en éxtasis.
Al cabo de quién sabe cuánto, volvió a la realidad. Se sintió plena, pero
la fría y cruda realidad le devolvió una cama vacía, gélida. Abrazada a la
almohada, aún se atrevió a permanecer unos minutos más, como para intentar
incrustar aquellos instantes vividos en su mente, grabarlos en piedra,
cicatrizarlos en su piel.
Después se incorporó y se dirigió a la ventana de nuevo. Seguía lloviendo
fuera. Seguía lloviendo dentro. Aún así, se consoló pensando que, aunque fue en
su imaginación, le había vuelto a tener, a vivir, a sentir. Y, mirando hacia el
exterior, sin ver, retornó a la mente,
de nuevo, la tonadilla de aquella canción….
lunes, 9 de septiembre de 2013
viernes, 6 de septiembre de 2013
A FUEGO LENTO
Esta noche, gran noche oscura
Haremos realidad un anhelo
Quiero que me ames con locura
Y yo colmaré tu deseo.
Ansío sentirme amada,Que beba de mí tu cuerpo
Despertarme de madrugada
Y notar el latido en tu pecho.
Labios con labios, piel con piel,
Recórreme por completo
Sintiendo que entre tus brazos
Existe el amor eterno.
Al compás de esa melodía,
Suaves tonos, ritmo lento,
Acaríciame, bésame, ámame,
Por favor, alivia mi tormento.
Sentiremos el volcán que ruge,
Conteniéndolo con dulce esfuerzo,
Deseando todo tu ser,
Entregándote mi cuerpo entero.
Hoy necesito amarte
Ofrecerte mi ser al completo,
Notar cómo te abandonas
Y te rindes a ese deseo.
Conducirte hasta el mismo límite,
Para así enfriarte luego
Juguetear con nuestras manos
Y apagar todo ese fuego.
Excitarte y provocarte,
Erotismo al ciento por ciento,
Elevar la adrenalina,
Y mantener así el juego,
Un juego que no tiene reglas,
No existen normas ni secretos,
Recreándonos muy despacio
Eternizando ese momento.
No mediaremos palabra,
Seremos un solo cuerpo,
Dos personas que se aman,
Se aman a fuego lento.
miércoles, 24 de julio de 2013
AMANTES FUGACES
Las nubes, celosas, intentaban impedir,
en vano, el inminente y apasionado encuentro entre el fogoso astro rey y la dulce y enigmática luna.
La breve unión fue inevitable y, de nuevo, como en cada ocaso desde el principio de los tiempos, fugaz reencuentro y veloz despedida, fueron cuestión de minutos, y los amantes se resignaron a aguardar veinticuatro horas más para apenas acariciarse mútuamente otra vez....
en vano, el inminente y apasionado encuentro entre el fogoso astro rey y la dulce y enigmática luna.
La breve unión fue inevitable y, de nuevo, como en cada ocaso desde el principio de los tiempos, fugaz reencuentro y veloz despedida, fueron cuestión de minutos, y los amantes se resignaron a aguardar veinticuatro horas más para apenas acariciarse mútuamente otra vez....
jueves, 4 de julio de 2013
NECESIDAD
Sumergido en un mar de confusiones, viajando perenne entre infinidad de estrellas desconocidas, navegando entre un sinfín de indecisiones... tan sólo el auténtico, arraigado y profundo anhelo atisbó la brillante luz y únicamente dos solitarias palabras se dejaron escapar desde lo más recóndito de su corazón:
"Quédate conmigo"....
Y el silencio volvió a inundar aquel campo de lágrimas contenidas y sentimientos de culpabilidad.
"Quédate conmigo"....
Y el silencio volvió a inundar aquel campo de lágrimas contenidas y sentimientos de culpabilidad.
VENGANZA
Tres segundos bastaron para percatarse de aquellos ojos que le observaban desde la maleza. Tres segundos y el viaje de la vida recorrió su mente fría. Tres segundos resignados para darse cuenta que no había vuelta atrás, vivir o morir, dependía de un instante, aquella décima de segundo de la que no disponía, era crucial para el desenlace de una larga búsqueda, que , sorprendentemente había llegado a su fin.
Aquellos ojos asesinos le habían perseguido día y noche durante largo tiempo, acechando, perturbando e inquietando sus instantes de vigilia, sus intranquilos sueños y sus casi inexistentes descansos. Aquellos ojos, los ojos de la bestia, que ahora le anunciaban su muerte, sin tregua, paradójicamente le recargaban de valor.
Y sin pensarlo un instante, blandió su espada con gran coraje y atacó...sin dar pie a la reacción, sin regalar la satisfacción de una réplica. Hundió la cortante hoja en el musculoso cuerpo de la alimaña y erradicó, de ese modo, al que le había robado la paz, al que le había arrebatado a su hija, a su esposa, cobardemente, mientras dormían, de entre las sábanas de sus aposentos.
Tras la venganza...respiró profundamente. Su misión había finalizado. Y se retiró a las montañas, donde nadie , nunca ,volvió a oir hablar de él.
Únicamente los ancianos, al calor del fuego, en los fríos inviernos, disfrutan explicando a los infantes, epopeyas sobre un montaraz que recorre el territorio, acompañado siempre de su hoja deslumbrante, en las noches de luna llena.
Aquellos ojos asesinos le habían perseguido día y noche durante largo tiempo, acechando, perturbando e inquietando sus instantes de vigilia, sus intranquilos sueños y sus casi inexistentes descansos. Aquellos ojos, los ojos de la bestia, que ahora le anunciaban su muerte, sin tregua, paradójicamente le recargaban de valor.
Y sin pensarlo un instante, blandió su espada con gran coraje y atacó...sin dar pie a la reacción, sin regalar la satisfacción de una réplica. Hundió la cortante hoja en el musculoso cuerpo de la alimaña y erradicó, de ese modo, al que le había robado la paz, al que le había arrebatado a su hija, a su esposa, cobardemente, mientras dormían, de entre las sábanas de sus aposentos.
Tras la venganza...respiró profundamente. Su misión había finalizado. Y se retiró a las montañas, donde nadie , nunca ,volvió a oir hablar de él.
Únicamente los ancianos, al calor del fuego, en los fríos inviernos, disfrutan explicando a los infantes, epopeyas sobre un montaraz que recorre el territorio, acompañado siempre de su hoja deslumbrante, en las noches de luna llena.
sábado, 8 de junio de 2013
UN FUGAZ SEGUNDO
Me gusta ese segundo efímero y fugaz en el momento de interrumpir el sueño por la mañana, sea gracias al estridente despertador, sea por el insistente y monótono run run de las tórtolas zuritas, en el exterior, o simplemente debido a una voz o un rumor de los vecinos. Ese instante en el que paso del mundo onírico al real y en ese instante en el que, asombrosamente no existe nada, sólo una transición, un no ser y un ser, un volar y un caer, un soñar y un tomar conciencia de la existencia. Sin preocupaciones, sin problemas, sin pensamientos de ningún tipo. Sólo percatarse de que estoy viva y de que un nuevo día ha dado comienzo.
Ese momento, ese fugaz segundo, de incalculable valor, lo disfruto día a día, décima a décima, momento a momento.
Y tras esa sesión de éxtasis descubro, de nuevo, que la vida sigue, con sus alegrías y sus penas, con sus problemas y sus satisfacciones...Y entonces también me alegro de estar viva y de poder disfrutar de una nueva jornada.
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